Es tan distante, cada vez que miro, no sé que tiene en la cabeza, no lo veo tan seguido, pero deseo hacerlo. Tengo miedo porque me conozco, tratando siempre de evitar lo inevitable, diciéndole que soy fuerte, y nada derrumba mi mundo de salvajismo existencial. Solo deseaba salir a caminar una vez, y reencontrar lo que tengo perdido en la esquina de esta ciudad.
Ahora no recuerdo ni tu rostro, ni lo que ahogaba dentro de mi, un sentimiento que pensé nunca desaparecería; tanto tiempo, tantas cosas que lo lastimaron, tanto que perdí en la camino de la desilusión, de la decadencia de mi bienestar, me tenías tan cegada por tu distracción, por tu dejadez, que seguía cada paso que dabas, cada sombra que me unía interiormente a ti. Sin darme cuenta llegué a necesitarte cuando escapaba, cuando lloraba a escondidas. Y aunque te pude tener, no me lo permití, no quería atarme a ti, y tú a mi, no quería deteriorarnos, no quería un mismo final para nosotros.
Quizá mi obsesión por tenerte hizo que ya nada fuera igual, que mi mentira de mantenerme inerte al verte fuera tan solo una careta que me existinguió, que me mato y que reaparecieras tan solo y acompañado como nunca.
Ahora reencuentro que necesito de alguien mas, que esta vez ocurrirá lo mismo, me perderé y lo mataré, que me odiará al cabo de un cierto tiempo, y que no querrá oír mas mi nombre, que saludará solo porque debe hacerlo, que recordaré una vez mas que no nací para amar, que solo nací para destruir a alguien que cultiva algo mas que marihuana para lograr ser libre.
Quizá no tenga nada mas que contarme, quizá esa es lo que necesito esta vez, solo pocas palabras para no herirme, que escuche mis quejas de que el alcohol no es la mejor manera de ahorrar dinero y no lleva a la salud mental, que la verdad de esta es que deteriora memorias y te lleva al descaro total.
Pero ahora temo (como nunca) que no dejes que pase el muro, que cada palabra que dije la tomes en mi contra, la lleves en tu bolsillo y la expongas ante mi desentendimiento. Que no creas que me hiciste esperar, que la verdad es que quise encontrarte desesperadamente, cruzarme todas las calles posibles para mentirte y decirte que fue el destino que nos llevo a esto.
Espero entiendas mis palabras no tan discretas, que lo único que quiero es seguir viendo como sonries, como aseguras que no me equivoco, y que hasta cierto punto veas que estoy mas decepcionada del mundo que cualquier fanático que ve que su equipo no llega al mundial. Y con esto no deseo que te alejes de mí, solo que comprendas que deseo probar que aún existen personas que dicen lo que les pasa por la cabeza. Y que solo quiero verte, y ver si tienes lo que necesito para seguir sonriendo contigo. Me gustas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario