Quizá aquella canción si tocó mi corazón. Y recordé noches de monitoreo, noches en las cuales, no podía ver el exterior, sentimientos idos, perdidos y ciegos de lo que temía que pase, de lo que pensé siempre me libraría.
Tanto fue que me miraste que atravesaste mi cuerpo, me sentí manoseada sin serlo, me sentí encerrada entre las paredes blancas, el tiempo pasaba rápido, yo solo quería regresar a casa, yo sólo deseaba que nada de eso hubiera sucedido. Termine mas aplastada que nunca. Me enfermé, y hasta hoy no me recupero, hasta hoy me dolió ser tan tonta.
Asustada tome cobijo entre una brazada ajena a mi, con olores aterradores, con cabellos marrones, y algo de perfume barato.
Pensé que quería ser libre, quería irme de ese lugar, sentirme alguien. Sin poder ver la luz, tomaba mis piernas y pensaba. Dormí tanto aquel día, te pedí perdón, ningún día fue el mismo.
Tuve miedo, miedo de perder la razón, de que no volviera a ver la luz, de que no te viera de nuevo, de que esto no tuviera un final.
Quizá lo que siempre busqué, estaba en mil palabras escritas una y otra vez. Nunca viste realmente de que me sentía sola, de que necesitaba que no te quejaras de mi, de lo malo que hacía, nunca quise irme de tu lado, pero me haces huir, y siempre lloré porque fuí lo que escuche entre paredes, entre puertas cerradas.
Y hoy nunca mas quiero regresar, solo te necesitaba a ti, no mas noches esperando bajo las luces, esperando tan solo para desahogar cada rincón de tu alma.
Me dolió, todo el cuerpo me dolió, y hoy, soy así, esperanzada en que pastillas curen mi piel, curen mis ojos, así no lloraría mas, y no pensaría mas en esto... ni en ti.
Se que necesito mas, aunque aún no descifre que, pero siempre es algo mas.
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