sábado, 18 de febrero de 2012

Segundo

Cada segundo vale, y cuenta en cada caso extremo de silencio sin despedida.
Volteo, vuelas, huyes.
Esto detona mi alma, destruye mi ideal de libertad, de astucia capturada en movimientos incoherentes.
Comprendo la tristeza de mis ojos al permanecer encerrada en palabras vacías, en estados oscuros
de meditación para ver si regreso, para mentirme que podría estar mas tiempo resistiendo mis
alucinaciones, mis locuras por pensar que voltearás la esquina, me encontrarás entre los carros
me tomarás de la mano, me repetirás lo mismo de siempre, mientras yo sonrío por el traje que llevas,
tratando de no elaborar mas preguntas en mi cabeza que duelan, que maten, que las dudas me
llevan a terminar cada instante de felicidad, me traen de nuevo a mí.
Déspues de repasar tus miradas sorpresivas, temo no volver a comenzar de nuevo, temo perderme en
el paraíso de tus cartas, tengo miedo, y lo sabes, sabes mas que cualquiera, sabes que cada momento
celestial entre nosotros, es una vida en minutos comprimidos de amor, de detalle, de tintineantes
luces entre nosotros, y es que desesperarme no ayuda, querer volar sin pensar no ayuda, querer
olvidarte no ayuda, querer tanto esto no me ayuda.
Olvida los arcoiris, porque volveran a ti, olvida que fumaste la vida para que lo demás no sea dolor,
olvida que entre nosotros solo hay instantes de emoción cubierta por frases típicas, hormonas desquiciadas,
descarriladas, destrozadas, maltratadas. Mas que gotas de lluvia arrastrando tus manos, arrastrando
locura entre noches a escondidas. Mi sudor, tus manos deshechas por la altura, contagiando amabilidad
contagiando ternura, solo llena para mí, para que recupere mi ser, lo convierta en ti, lo puedas tocar
porque hoy no lloro, porque hoy no siento, porque las cosas pasan porque debe ser asi, pero te amo
para perderme entre los arboles, entre la multitud, para no clavar mis garras en tus huesos, aquellos
que no saben de peso, de ayuda. No te pierdas tanto antes de que regrese nuevamente, no destruyas
mi luz, no despegues maltratando algo mas que no sean flores.
Dar la vuelta al mundo, sin libros, sin inspiración mas que nuestras miradas. Quédate callado un
momento que me gustan tus ojos, que tu rostro esta colorado por el sol, que no quiero que pase el
tiempo, que quiero que llegues sin ser llamado, que quiero encontrarme desprevenida antes de verte
así, iluminas las mañanas con charcos de agua en nuestras rodillas.
Te dejé mi vida en un frasco, te dejé mis huellas por todas partes, sentarme a esperarte es un buen
pasatiempo, pero mata lentamente, regresa, o regresaré una vez mas, para ver si me perteneces, si aún
necesitas de mí para notar que tenemos aire en los pulmones, para seguir un rato mas, para sofocarnos
algo de mas, para tomarnos un anís mas, para que no tenga que esperar más.
Pero algo perdí, mas que anillos, algo perdí que me deja sin voz, que me distrae.
Llévame, despreocúpate, no detengas el tiempo, no ayudes, que mis manos quieren corregir la vida, es mucho tiempo sin vernos, desplazados por miedo.
No sangres, que mas besos no serán dados.
Sentí que debí darte mas, pero dime cuándo llegará el momento en que no digas mas adiós, en que los metros
desaparezcan en nuestros pasos.
"Me tapas con un dedo, el mundo no gira, soy yo quien me pierdo, y me voy haciendo mas pequeño".



No hay comentarios:

Publicar un comentario